PROLAPSO UTERINO (DESDE EL SILENCIO)


PROLAPSO-UTERINO

Hoy os vengo a contar mi experiencia en primera persona. No sé bien bien por dónde empezar, pero sería bueno explicaros primero que mi relato está enfocado desde mi punto de vista, con mis palabras, para nada son médicas.

Sobre todo son experiencias, sensaciones, consejos sobre lo que yo he vivido. Solo pretendo romper ese silencio que existe con este tema, que desde el primer momento que descubrí que me sucedía, fui empezando a ser consciente de la cantidad de mujeres que pasamos por esto. Lo pasamos en silencio, no sé si por vergüenza, por miedo, por pereza, o porque será, pero no expresamos nuestros sentimientos abiertamente cuando se trata de temas íntimos. Pues no puede ser así, tenemos que unirnos, hacer piña, gritar a los cuatro vientos lo que nos sucede, porque no hay que avergonzarse, porque necesitamos respuestas a nuestras preguntas, y porque somos muy valiosas, por eso, nos necesitamos las unas a las otras.

Como ya sabéis, he tenido dos partos, Mía hace 5 años y medio, un embarazo perfecto, dentro de la normalidad,todo y que al no tener tiroides llevo más control del normal. Parto, para mí, perfecto, (independientemente los 3 días previos con unas contracciones increíbles), medicamente hablando, se ayudaron de las palas para bajarla, y la episiotomía. Necesario?, pues no lo sé, mi sensación es que puede que no, pero no lo sé. Resultado: incontinencia al orinar de lo más normal después de dar a luz.

Mi segundo embarazo, Max, hace 13 meses. Embarazo igual que el de Mía, parto no tan maravilloso todo y que me dijeron que el segundo iba a ser mucho mejor. Max, venia hermosote, tenía unos dolores bastantes generosos cuando se movía, y creedme, se movía (y se mueve) muchísimo. Tuve que hacer reposo unos meses antes porque tuve pérdidas. Me programan el parto, tengo que decir que lo agradecí enormemente porque no podía más con los dolores. Momento de los pujos, horrible, cada vez que pujaba Max bajaba, pero a la que paraba volvía a subir. Tenía la cabeza girada y hacia tope. Me vuelven a poner más anestesia porque empecé a notar dolor otra vez. Y volvemos al ataque, rogué desesperada que me hicieran cesárea porque yo no podía más, ya no se podía hacer, así que me lo sacaron con ventosas. Resultado: PROLAPSO UTERINO.

Unas semanas después de dar a luz, intente ponerme la copa menstrual y tal cual la ponía volvía a salir. No le da importancia puesto que creo que es normal después de parir. Pero al cabo de unos días, me noté al ir al baño, una bola saliendo por mi vagina. Como es normal, me asusté, llame a mi marido y su cara era un poema. Avisé a la ginecóloga y me dijo que no me preocupara que era un retócele, que fuera a verla a la consulta. Así hicimos, fuimos a la consulta y no era un retócele sino un PROLAPSO UTERINO. Como os he dicho que no os hablaría con términos médicos, os lo explico tal cual, un prolapso uterino es cuando el útero se te descuelga y sale por la vagina.  Hay 4 grados, a más se desprende más grado. Cuando visité a mi ginecóloga yo diría que estaba en un grado 2, con lo cual me dijo que primero podíamos probar con hipopresivos antes que pensar en operar y sacarlo, que nos ayudaría a fortalecer las paredes de nuestra vejiga pero que jamás el útero vuelve a colocarse en su sitio. Yo no es que quisiera operarme, pero claro te imaginas que tu útero ya no va a volver a su sitio original, que vas a estar haciendo hipopresivos toda tu vida (que no está de más porque van geniales para muchas otras cosas) y claro lo que quieres es una solución rápida y definitiva.


Me pasaron el contacto de una fisioterapeuta del suelo pélvico, un amor de persona, me enseñó hacerlos perfectamente. Todo y que me era sincera, sino los hacía constantemente la cosa iba a ser lenta. Como sabréis, el tiempo no es lo que más me sobraba en ese momento con un bebe de meses, así que no era constancia lo que más teníamos yo y los hipopresivos.

Con el paso de los meses, aquel alíen (así le puse de nombre), comenzó a salirse más. Fijaos si me avergonzaba que aquello parecía un micro pene. Cuando me venía la regla (que encima me venía cada 20-25 días) me salía más. Cada vez que iba al baño, me lo veía cada vez más afuera, me chocaba con él al limpiarme. Tenía que llevar compresa siempre, cada día, porque salía mucho flujo. Vamos que con toda la razón del mundo me sentía avergonzada por llevar aquel alíen conmigo.

Gracias al contacto de un ginecólogo que le recomendaron a mi marido, conseguí una cita en pleno agosto ya que estaba desesperada y mi ginecóloga estaba de vacaciones. Pensé en que una segunda opinión no me iría mal, me lo merecía después de cómo lo estaba pasando. Me citó de un día para otro cosa que agradecí enormemente. Y tal y como me vio, me dijo: PROLAPSO UTERINO GRADO 3. Hay dos opciones, poner la malla para sujetarlo, o quitar el útero, dejando los ovarios en mi caso porque estaban perfectos y así no provocar la menopausia a mis 39 años. Me dio tiempo mientras me hacía las pruebas pre operatorias para pensarme cual prefería hacerme.

Porque opté por quitarme el útero? pues muy sencillo, tengo reglas híper largas con muchísima pérdida de sangre cada pocos días, llevo tomando hierro que se yo los años que hace, con lo cual, el no tener la regla, pero si hormonando aún,  para mí era un placer solo de pensarlo.

Pregunté, leí, hablé con muchas mujeres que habían pasado por lo mismo, que por cierto he descubierto la cantidad que somos con este problema, y al final opté por quitarme el útero.

Mucha gente me decía que era mejor la red, que quitármelo me iba arrepentir, que es algo muy importante para la mujer, etc... Sí, tenéis razón, pero yo no podía seguir así, YO NO QUERÍA SEGUIR ASÍ. Era mi decisión y ya estaba tomada. Y más ganas tenía cada vez que hablaba con mujeres que ya se lo habían hecho y estaban en la mismísima gloria y que se encontraban genial.

Ahí fue cuando me dije, tabús fuera, ya está bien. Gracias a dios, yo ya tenía cumplida mi función como madre. Imaginaos lo duro que ha de ser para una mujer que aún no haya podido ser madre.

No me da vergüenza decir lo que me ocurría, explicar mi caso. Por si así ayudo a alguien más con este problema.

Tener un prolapso uterino, en mi persona me ocasionaba:  
  • Vergüenza en mis relaciones sexuales, inapetencia
  • Dolor lumbar y zona ovarios
  • Mucho flujo y mal olor
  • Mal humor
  • Rabia
  • etc...

Y muchas cosas más que seguro que quien lo padece lo entiende.
Ahora ya estoy operada, y no sé cómo agradecerle al Dr. Iliev de la clínica Quirón de Barcelona, el visitarme tan rápido y tan bien, el hacer rapidísimo las pruebas y que ahora mismo creo, digo a gritos, SOY UNA MUJER NUEVA, soy la mujer que era antes. Os lo prometo, me siento totalmente diferente. Es pronto, lo sé, solo hace 5 días que me operé, pero el hecho de ir al baño y no tener "pene", estar limpia constantemente es algo maravilloso, y alentador para ver lo bien que voy a estar a partir de ahora.

Me he desprendido de mis tabús, ya no me avergüenzo, por eso os animo a que no os avergoncéis vosotras también, que lo habléis, que lo expliquéis, que lo compartáis, siempre será mucho mejor.

Mi consejo, luchar siempre, no os quedéis con una sola opinión si no os gusta, siempre hay más opciones.



Si alguien necesita hablar, desahogarse, consejos sobre este tema, os dejo mi mail por si no queréis dejar comentario público. Creedme, explicarlo, soltarlo ayuda mucho a llevar este tema con total normalidad (aunque no lo sea).











2 comentarios

  1. És clar que sí, sense vergonyes ni pors!!!
    Endavant!!!!

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  2. uff que fuerte... no habia oido hablar nunca de esto. Pero seguro que si nos ponemos a hablar del tema, existen muchas personas cercanas que lo han sufrido. Porque como en todo, hay todavia mucho tabú. Sólo se pueden contar las cosas buenas ...y lo que nos duele, se queda guardado. Cuanto queda por trabajar en cuanto a emociones !!

    Vengo desde madresfera, y me quedo como seguidora!! estamos en contacto!

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